Para decirte que te quiero aquí.

-Te quiero.
-¿Cómo los mayores?
-No, yo te quiero de verdad.

Menos cuentos chinos.

“Blancanieves se negó a ser sirvienta de los enanos, y no le permitieron entrar a la casita.La Cenicienta demandó por maltrato a su madrastra. “Sin escopeta, no entro al bosque,” dijo Caperucita, después que el Lobo la siguió por primera vez. (Su abuela, nunca abría la puerta sin asomarse antes). Piel de Asno se atrevió a denunciar el incesto de su padre. La Sirenita no murió de amor. Tampoco se ilusionó con que un príncipe se casaría con ella. Cuando La Bella conoció a La Bestia, lo quiso tal cual era, sin esperar milagros de ninguna clase. Ricitos de Oro ni se atrevió a probar la sopa; los osos la habrían devorado de inmediato. La Princesa del Guisante no aceptó dormir sobre tantos colchones, y les gritó que si dudaban de su linaje, se fueran todos al infierno. Alicia, jamás viajo al País de las Maravillas y La Bella Durmiente se acostó aburrida, porque nunca le permitieron hacer lo que quería.
Estos son los cuentos, hija mía.La vida se encargará de contártelos.” 

Tgdt.

Nadie hace caso del agua que va después de la lluvia, cuando vuelve el sol. 
Poco importa si sobre esa agua hay lágrimas después de haber llorado, por amor ,por dolor. 
El agua se evapora, vuelve al aire, a nuestros pulmones, respirando el viento que sentimos en la cara. Y las lagrimas vuelen a entrar en nosotros, como las cosas que hemos perdido, pero nada se pierde en realidad. Cada segundo que pasa, cada luna que surge no hace mas que decirnos ¡VIVE! Vive y ama lo que tu eres, como tu seas, por lo que seas. Mira en lo alto hacia el cielo, cierra los ojos. Y no te canses nunca de soñar. La vida es muy corta para no ser felices juntos.